Vaca Muerta construye a récord. La pregunta es qué está construyendo.

construcción NQN

Neuquén levantó 60.000 m² nuevos en tres meses. Y aun así, la infraestructura sigue un paso atrás del boom que la generó.

Neuquén no para de construir. Pero ojo con leer eso como una buena noticia sin matices. En el primer trimestre de 2026 se sumaron más de 60.000 m² de construcción nueva en la ciudad, un 20,3% más que el año pasado. El IERIC contó un 9,2% más de empresas constructoras trabajando en la provincia. Y las operadoras de Vaca Muerta van a inyectar este año cerca de USD 14.000 millones en pozos, transporte y capacidad productiva. Todo eso mueve una maquinaria enorme alrededor: oficinas, bases operativas, galpones, centros logísticos. El boom es real. El problema es qué se está construyendo, y qué no.

Añelo ya mostró cómo termina esta película

Si querés ver el final antes de tiempo, mirá Añelo. Entre 2010 y 2022 la población se multiplicó: creció 142%. En 2024 llegaron 1.400 personas nuevas. En 2025, 1.700 más. Van 546 en lo que va de 2026, y eso sin contar a un 20% que ya vive ahí pero ni siquiera cambió el domicilio.

La mitad de las parcelas urbanas todavía está sin construir. Y en junio pasó algo que resume todo: el intendente Fernando Banderet tuvo que salir a pedir públicamente que nadie se mude a Añelo con su familia sin tener antes un trabajo asegurado. Lo dijo así, sin vueltas: la ciudad no da abasto.

Eso no es una anécdota local. Es el mapa de lo que pasa cuando una industria crece más rápido que la infraestructura que la tiene que sostener.

El dato que nadie está mirando: falta alojamiento profesional, no solo vivienda

Ahí aparece la frase que más nos interesa de toda la nota. Marcos Galian, productor general de Edifica Neuquén, lo dijo sin adornos: el sector de Oil & Gas necesita bases, oficinas, galpones y centros logísticos, pero también hoteles y apart-hoteles para el personal que viaja seguido a los campamentos y no vive en la provincia.

Ahí está el negocio que nadie está resolviendo todavía. Porque el déficit de Vaca Muerta no es uno solo. Es doble. Falta vivienda para quien se instala. Y falta infraestructura de estándar corporativo para quien viaja: gerentes, técnicos, proveedores, ejecutivos que van y vienen cada semana y hoy se las arreglan con hoteles genéricos sin escala, alquileres temporarios improvisados, o directamente sin lugar disponible en temporada alta.

Ese segundo déficit (el que nadie nombra) es exactamente donde entra La Barceloneta Energy & Business.

El modelo que Vaca Muerta necesitaba y todavía no tenía

La Barceloneta Neuquén no compite por el mismo terreno que la vivienda tradicional saturada. Es otra categoría: un condo-hotel con inversión fraccionada, construido para la lógica de negocios exacta que describe la nota, alojamiento corporativo para quienes mueven la actividad hidrocarburífera, con el estándar profesional que hoy escasea en toda la región.

Los números, concretos: unidades desde USD 135.000 en Fase Cero, con entrada fraccionada posible desde USD 13.500 (anticipo de USD 3.500 + 50 cuotas de USD 200 sin interés). Tarifa nocturna proyectada en USD 140, con renta estimada de USD 1.500 a 3.000 mensuales —hasta 26% anual— y valuación proyectada de USD 175.000 para 2030.

Pero el dato que más pesa no es financiero: es que mientras la región construye a los tumbos, La Barceloneta ya está de pie con un estándar internacional. No corre atrás del boom. Lo vio venir.

*Nota elaborada en base a información publicada por Más Energía (LMNeuquén), 22 de julio de 2026. Cifras de La Barceloneta sujetas a verificación de vigencia antes de publicación.

Join The Discussion